9 Marzo 2008...12:03

Europa lanza su mayor nave espacial

Saltar a Comentarios
  • La sonda Jules Verne parte la próxima madrugada hacia la estación orbital

Josep Corbella / La Vanguardia.es, 08/03/2008

Un mes después del lanzamiento del laboratorio espacial Columbus, la Agencia Espacial Europea (ESA) lanzará la próxima madrugada desde la base de Kurú (Guayana Francesa) su segunda gran contribución a la Estación Espacial Internacional: el Vehículo de Transferencia Automática (ATV, según sus iniciales iniciales) Jules Verne, la mayor nave espacial y la más sofisticada jamás construida en Europa.

“Con Columbus, nos hemos convertido en copropietarios de la estación espacial. Y como ocurre en toda comunidad de vecinos, debemos pagar una parte de los gastos comunes. Nuestra manera de pagar estos gastos es con el ATV”, explica a La Vanguardia Alan Thirkettle, director del programa de la estación espacial en la ESA. Concretamente, la nave Jules Verne abastecerá la estación con agua, oxígeno, material de trabajo y hasta correo y CD para los astronautas, y se llevará residuos para ser incinerados cuando la nave vuelva hacia la Tierra y se desintegre como una gran estrella fugaz al entrar en las capas densas de la atmósfera.

Además, los potentes motores del ATV permitirán elevar la órbita de la estación, que tiende a perder altitud y a caer lentamente hacia la Tierra. Cuando Jules Verne llegue a la estación el 3 de abril, se encontrará a unos 340 kilómetros de altitud y cuando se separe de ella en agosto, la habrá elevado por encima de los 350 kilómetros.

Más allá de la misión que se inicia mañana, el ATV es “un paso importante en el desarrollo de la industria espacial europea”, destaca Thirkettle. “Las tecnologías que hemos tenido que desarrollar para el ATV serán útiles en el futuro para cualquier misión de transporte y de ensamblaje de grandes estructuras en el espacio”. El día que el programa de la estación espacial sea abandonado, “las tecnologías del ATV seguirán siendo útiles para el transporte de naves tanto tripuladas como no tripuladas, ya sea a la Luna, a Marte o a cualquier otro astro”, recalca Thirkettle. Y aunque el Jules Verne no es una nave tripulada, la ESA ya ha empezado a diseñar una versión más avanzada que pueda transportar astronautas.

Jules Verne es el primero de los cinco ATV que Europa tiene previsto lanzar a la estación espacial hasta el 2015. Si se prorroga la explotación de la estación más allá de esta fecha como prevén las agencias espaciales que participan en ella, la ESA seguiría produciendo ATV a un ritmo aproximado de uno cada año y medio.

Cada uno de ellos supondrá contratos por valor de unos 200 millones de euros para unas treinta empresas de los diez países europeos que participan en la estación, informa Thirkettle. Por parte española, la principal empresa involucrada en el proyecto es EADS CASA, que ha aportado gran parte del mecanismo de separación entre el ATV y el cohete Ariane 5 tras el lanzamiento.

Comparado con las naves rusas Progress que abastecen actualmente la estación espacial, el ATV es un vehículo descomunal. La ESA ha difundido una imagen en la que se aprecia cómo en el interior de Jules Verne, que triplica el tamaño de una Progress, cabría un autobús londinense de dos pisos. Con una longitud de diez metros y un peso de veinte toneladas en el momento del lanzamiento, será con diferencia la nave más voluminosa y masiva jamás lanzada por un cohete Ariane – el récord anterior no llegaba ni a las diez toneladas-.

El enorme tamaño del ATV ha obligado a introducir modificaciones en el cohete europeo que nunca se han probado en ninguna misión anterior y que añadirán emoción al lanzamiento programado para mañana a las 5.03 de la madrugada (hora española). Estas modificaciones incluyen cambios en la estructura del cohete y en el software de vuelo para adaptarlos a la masa del ATV, así como una cofia más larga – la parte superior del cohete de forma cónica-, ya que en las cofias utilizadas habitualmente en los Ariane 5 no cabía el ATV.

Tres días después del lanzamiento, el ATV se habrá situado ya a treinta kilómetros de la estación y en las tres semanas siguientes los astronautas del complejo orbital podrán ver cómo se aproxima poco a poco.

El momento culminante de la misión llegará el día en que el Jules Verne realice la aproximación final a la estación espacial a una velocidad relativa de unos pocos centímetros por segundo y se acople finalmente a ella mientras ambas sobrevuelan la Tierra a 28.000 kilómetros por hora.

A diferencia de otras maniobras de acoplamiento en órbita como las de los transbordadores de la NASA, que están controladas por astronautas, los ATV son naves totalmente automatizadas que se acoplarán a la estación sin que los astronautas puedan intervenir. El 3 de abril los tres tripulantes de la estación verán – en la ESA admiten que con nerviosismo- cómo se aproxima el paquidermo utilizando un sistema que nunca se ha ensayado antes en una misión real. Los sesenta ingenieros que monitorizarán el Jules Verne desde el centro de control de la misión en Toulouse serán también simples espectadores de la arriesgada maniobra.

Si se produce cualquier fallo durante la aproximación final y el ATV choca contra el complejo orbital, la energía cinética de sus veinte toneladas podría causar daños graves en las paredes de la estación. Lo único que podrán hacer los astronautas si las cosas van muy mal será activar una maniobra de escape preprogramada en el ATV que desviaría su trayectoria y evitaría el impacto.

Pero si todo va bien, los astronautas podrán acceder en los días siguientes a los 840 kilos de agua, 100 kilos de aire (oxígeno y nitrógeno, como en la atmósfera terrestre) y 860 kilos de combustible para el sistema de propulsión de la estación que llegan a bordo del Jules Verne. El material científico y demás equipaje que la nave lleva en su interior elevan la carga útil del ATV a siete toneladas y media. Las doce toneladas restantes de la nave en el momento del lanzamiento corresponden a la propia nave y su combustible.

El ATV será importante sobre todo a partir del 2010, cuando la NASA haya retirado su flota de transbordadores y la nueva nave europea se convierta en el vehículo de abastecimiento más potente de la estación espacial, destaca Alan Thirkettle. A partir de esa fecha, la estación quedará abastecida únicamente por los Progress rusos y los ATV europeos, mientras los astronautas viajarán a bordo de las pequeñas cápsulas rusas Soyuz a la espera de que entre en servicio la nueva generación de cohetes de la NASA.

El lanzamiento del Jules Verne se ha fijado para la próxima madrugada para hacerlo coincidir con el momento en que la estación espacial pasará por encima de la base espacial de la Guayana francesa. Si motivos técnicos o meteorológicos obligan a aplazar el despegue, la ESA tendrá una segunda oportunidad para realizar el lanzamiento en la madrugada del lunes. En caso de un nuevo aplazamiento, habría que esperar por lo menos hasta el miércoles para un nuevo intento dado que la NASA tiene programado para el martes el lanzamiento del transbordador Endeavour a la estación – un lanzamiento que es prioritario ya que de él depende que pueda continuar la construcción de la estación cumpliendo el calendario previsto-.


http://www.lavanguardia.es/lv24h/20080308/53443030564.html

icopress.jpg     la-vanguardia.jpg

2 comentarios


Escribe un comentario