25 Marzo 2008...1:37

La estación fantasma

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Ese era mi barrio madrileño. Y también era el nombre de una estación de metro pequeñita pero accesible: Chamberí. Por edad no debería acordarme de los andenes, escaleras y entradas pero, sí, me acuerdo… incluso de cuando taparon los agujeros que nos llevaban a aquellas “cuevas”, creando una acera bastante ancha frente a una perfumería. Todos sabíamos que debajo de nosotros seguía estando, pero pronto la olvidamos. Los objetivos pertinentes por aquel entonces eran los juegos en la placita, la contemplación de la efigie inanimada de Loreto Prado y, algo más tarde, la asistencia a los colegios de las “Damas Negras” y de Chamberí. En cuanto pueda volveré a mi barrio y visitaré la ahora rehabilitada estación en museo. Pero para acudir a la inmediatez de la noticia aquí reproduzco las informaciones aparecidas en Público, El Mundo y el website de Europa Press(NB)

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La estación abandonada de Chamberí vuelve a la vida convertida en museo

Fue clausurada en 1966 y desde entonces ha sido la estación “fantasma”. Hoy, tras 15 meses de rehabilitación y 3,8 millones de euros, ha vuelto a la vida convertida en el museo del Metro

JESÚS CENTENO, Público, 24/03/2008
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Antigua estación de metro de Chamberì hoy museo Anden 0. MONICA PATXOT

Quien la ha visto alguna vez, pegado a la ventanilla entre las estaciones de Iglesia y Bilbao, se habrá preguntado qué hace una ruinosa estación en mitad de la nada de la línea 1 del metro de Madrid. Quienes han cruzado las vías y se han adentrado en ella para averiguar qué hay detrás aseguran que es como viajar en el tiempo. Que todo permanece igual. Que al fondo, en el vestíbulo, todavía se ven papeles, periódicos, paquetes de tabaco vacíos y billetes obsoletos. Que huele a goma vieja y que aún se conservan los bancos de madera, la cerámica azul y los azulejos blancos de la pared. Que es utilizada para cortas paradas por algún problema técnico e, incluso, que mendigos e indigentes la ocupan cada noche como en su día fue utilizada como almacén y refugio de los bombardeos aéreos en la Guerra Civil.

Ayer, cuarenta años después de su clausura y tras 15 meses de rehabilitación, la estación Chamberí volvió a la vida. No como parada, sino convertida en Andén 0, el museo de la historia del Metro de Madrid.

Publicidad del año 1966 en la estación de Chamberì convertida en museo del Metro de Madrid. MÓNICA PATXOT Una estación sin suerte

Situada en la esquina entre las calles de Luchana y de Santa Engracia, la estación de Chamberí cerró el 21 de mayo de 1966 debido a la ampliación de la línea 1, que se renovó con trenes de seis coches por los cuatro de entonces. Para ello, se ampliaron los andenes de 60 a 90 metros de longitud. Ante la imposibilidad técnica de reformar Chamberí, por su situación en curva, sumado a su proximidad a las paradas de Bilbao e Iglesia, el ministerio de Obras Públicas decidió tapiarla, sin más, dejando todo tal y como estaba.

Chamberí no era una estación muy rentable. Su ubicación, a 223 metros de Iglesia y a 310 de Bilbao, obligaba a los trenes a mantener una velocidad muy reducida. Eso sí, para no perjudicar a los viajeros, Metro habilitó nuevos accesos a la parada de Iglesia, en la calle Sagunto, y a la de Bilbao, en la calle Luchana.

Quien visite ahora la rehabilitada estación se encontrará con las taquillas, barreras de acceso e indicadores de la estación tal y como eran cuando se construyeron para conservar el encanto de entonces. En el andén, aún asoman los anuncios hechos en mosaico de Cafés La Estrella, Cementos Portland, la Naranjina, Gal, Longines y la Gota de ámbar. Además, se han incorporado pantallas gigantes que proyectan documentales de la época. Mientras, en las taquillas, un cartel amarillento informa de una “rebajas de tarifas” y otro ofrece un pase especial para ir a los toros por 0,50 céntimos.

Paralizada en el tiempo

La Red de Metro fue inaugurada el 17 de octubre de 1919 como parte del Ferrocarril Metropolitano Alfonso XIII, un proyecto iniciado dos años antes bajo la dirección del arquitecto Antonio Palacios. Madrid vivía su revolución del transporte urbano, y su primera línea de metro cubría los tres kilómetros y medio que separaban la barriada obrera de Cuatro Caminos y la Puerta del Sol. La línea tenía seis estaciones intermedias: Ríos Rosas, Martínez Campos, Chamberí, Bilbao, Hospicio y Red de San Luis.

Desde su cierre y a pesar del silencio sepulcral que la acompañaba habitualmente, cientos de leyendas y mitologías urbanas han acompañado a esta misteriosa estación de culto paralizada en el tiempo. Jóvenes grafiteros se han adentrado en ella para dejar su firma e incluso sirvió de escenario para algunas escenas de la película Barrio. Hoy, Chamberí ha dejado de ser cosa del olvido. El mito es al fin real.

Andén 0, recuerdo del Madrid antiguo

El visitante de Andén 0 Chamberí, al que se entra por una espiral de cristal que alberga la escalera y el ascensor, se encontrará con las taquillas, barreras de acceso e indicadores de la estación original, tal y como era hace 89 años . Su rehabilitación ha consistido en la restauración íntegra del interior, suelos, muros, bóvedas y carteles publicitarios, así como la recuperación del mobiliario y de los andenes originales, y la creación de un nuevo acceso, ya que el original había desaparecido.

Además, se conservan los ‘rombos’ originales de Metro y los anuncios publicitarios en paños de azulejos de productos que ya no existen, de comercios que ya están cerrados y de teléfonos con cuatro dígitos, como el de una tienda situada en la calle de la Montera.

http://www.publico.es/062186/estacion/fantasma/chamberi/vuelve/vida/convertida/museo

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La antigua estación de Metro de Chamberí vuelve a abrirse al público

fotoMADRID, 24 Mar. (EUROPA PRESS)

La antigua estación de Metro de Chamberí, cerrada desde 1966, vuelve hoy a abrir sus puertas como ‘Andén 0′, un nuevo museo donde los madrileños podrán conocer la historia de Madrid y del suburbano desde principios del siglo XX. La vieja estación se convierte así, junto con la antigua Nave de Motores de Pacífico, construida en 1919 para suministrar electricidad a las máquinas ferroviarias de la compañía, en dos sedes del nuevo Centro de Interpretación de Metro de Madrid.

El nuevo museo, inaugurado hoy por el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz Gallardón, y el consejero de Transportes e Infraestructuras de la Comunidad, Manuel Lamela, tiene como otro de los objetivos recuperar una parte de la memoria colectiva y de los espacios que la conservan así como destacar la Historia de Metro de Madrid y la importancia del transporte como motor de la economía y el cambio social de la ciudad.

 El responsable de Transportes de la región, Manuel Lamela, explicó que con esta rehabilitación “los madrileños van a poder ver de una manera más próxima y cercana la historia de Metro”, que recordó que también es la historia de la capital de España. “A lo largo de muchos años, esta ciudad ha sufrido crecimientos, transformaciones, pero siempre con mejoras fundamentales para garantizar la calidad de vida de los ciudadanos”, indicó Lamela.

A su juicio, la creación de este museo supone la incorporación del suburbano al “patrimonio histórico disfrutable y visitable” para los ciudadanos y aseguró que con el paso del tiempo “será un sitio de referencia obligada para conocer un poco más de cerca la realidad del Metro”.  

Además, el nuevo centro dará a conocer los avances de la ingeniería civil, el progreso tecnológico, la arquitectura, así como la incipiente industria de la publicidad y el diseño.

Gallardón indicó que el Metro fue la “primera ventana al futuro  a la que se asomaron todos aquellos madrileños que pensaban que Madrid era un poblachón manchego lleno de subsecretarios” y que su introducción en la ciudad supuso “un instrumento no sólo para dar respuesta a la movilidad como factor de competitividad sino que también supuso introducirse en la modernidad”.

En este sentido, el primer edil madrileño señaló que ahora se abre una nueva ventana a través de la cual “los ciudadanos podrán asomarse a la historia y podrán conocer cual es la realidad de las infraestructuras que han condicionado la historia”.

“Metro es Madrid y Madrid es Metro”, indicó Gallardón, haciendo referencia a que siempre ha habido una “vinculación absoluta” entre ambos y que la recuperación de la memoria del suburbano supone la recuperación también de la memoria de la ciudad.

Este proyecto proviene de un acuerdo conjunto entre el Ayuntamiento de la capital y Metro de Madrid, que en diciembre de 2005 determinaron que la Administración local ejecutará la rehabilitación de ambas infraestructuras, en las que se ha invertido un total de 6,3 millones de euros, 3,8 millones en Chamberí, y 2,5 millones para la sala de motores.

Este mismo año se establecieron además nuevos acuerdos para abrir al público ambos espacios “paralizados en el tiempo, y que mantienen intacto su ambiente misterioso y fascinante”, apuntó Gallardón. Los gastos de los servicios de mantenimiento en estos dos centros supondrán cerca de 800.000 euros anuales cofinanciados por los dos organismos. El Ayuntamiento se encargará de los costes de atención al público y Metro de Madrid, de los gastos de limpieza y seguridad.

REHABILITACIÓN DE LA ESTACIÓN

Los trabajos de recuperación de la estación de Chamberí, iniciados en 2006, se han llevado a cabo según el proyecto de los arquitectos Pau Soler y Miguel Rodríguez, apuntó el alcalde madrileño. Su intervención ha consistido en la restauración íntegra del interior, suelos, muros, bóvedas y carteles publicitarios, así como la recuperación del mobiliario y de los andenes originales, y la creación de un nuevo acceso, ya que el original había desaparecido.

Así, los visitantes podrán comprobar cómo era la antigua estación con la taquilla principal, la de refuerzo y la de revisión de billetes, además de observar los antiguos carteles colgados del tablón de avisos donde se informaba a los usuarios de las tarifas y de los horarios.

Además, se conservan los “rombos” originales de Metro y los anuncios publicitarios en paños de azulejos de “productos que ya no existen, de comercios que ya están cerrados y de teléfonos con cuatro dígitos como el de una tienda situada en la calle Montera”, señaló Gallardón, que recordó que este lugar ha sido para muchos madrileños la popularmente conocida como “estación fantasma” y ahora podrán visitarla de cerca–hasta el momento sólo se podía ver desde el vagón de la línea 1 a su paso por la vía que une las estaciones de Iglesia y Bilbao–.

En el caso de la Nave de Motores de Pacífico, el proyecto es del arquitecto Carlos Puente y ha consistido en la recuperación del aspecto original del edificio, de la limpieza y restauración de la maquinaria y elementos del inmobiliario y la creación de un espacio de acogida para el público.

El responsable de Transporte e Infraestructuras de la región, Manuel Lamela, explicó que con esta rehabilitación, los ciudadanos podrán ver “la Historia de Metro de una manera más próxima y más cercana”.

Además, recordó que esta historia es también la de la capital de España. “La ciudad ha sufrido crecimientos, transformaciones, pero siempre mejoras que han garantizado la calidad de vida de los madrileños”, apostilló.

A su juicio, la creación de este museo supone ampliar el “patrimonio histórico disfrutable y visitable para los ciudadanos” y aseguró que con el paso del tiempo “será un sitio de referencia obligada para conocer un poco más de cerca la realidad del Metro”.

Tanto la estación de Chamberí como la Nave de Motores se abrirán al público de martes a viernes de 11.00 a 19.00 horas, mientras que los sábados, domingos y festivos abrirán de 10.00 a 14.00 horas. Su entrada será gratuita y contarán con visitas guiadas en grupo.

La estación de Chamberí, ideada por el arquitecto Antonio Palacios, que se inspiró en el aspecto de las estaciones parisinas de la época, pertenece al primer tramo de la red inaugurado en 1919. Fue clausurada en 1966, cuando Metro decidió alargar las estaciones de la línea 1 para introducir trenes de mayor capacidad, con seis vagones. Chamberí quedó fuera de estas obras porque estaba ubicada en una curva y su ampliación era imposible, y además estaba muy cerca de otras dos estaciones, la de Iglesia y Bilbao.

La Nave de Motores se cerró en 1972, después de estar casi 50 años solventando posibles insuficiencias de suministro eléctrico y prestando un mejor servicio de la red de Metro. A lo largo de sus años de funcionamiento llegó a suministrar electricidad tanto a los subestaciones del suburbano como a la población madrileña durante la Guerra Civil.

http://www.europapress.es/00131/20080324205049/antigua-estacion-metro-chamberi-vuelve-abrirse-publico.html

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INAUGURACIÓN DE ‘ANDÉN 0′, EL MUSEO DEL METRO: La reaparición de la estación ‘fantasma’

  • En la rehabilitación de las instalaciones se ha invertido 6,3 millones de euros
JESÚS OSSORIO / El Mundo.es, 24/03/2008

MADRID.- La antigua estación de Chamberí, clausurada en 1966, vuelve a abrir sus puertas para recuperar la memoria histórica del Metro y mostrar a los madrileños el discreto encanto de una estación anclada en el siglo pasado.

La ‘estación fantasma’ de la Línea 1 tendrá una segunda vida tras la inauguración este lunes de ‘Andén 0′, el Centro de Interpretación del Metro que tendrá también una sede en la Nave de Motores de Pacífico. En esta enorme nave situada en las cercanías de las oficinas centrales de Metro, los visitantes podrán contemplar el funcionamiento de las maquinarias que suministraban electricidad a las primitivas locomotoras del metro.

Alberto Ruiz-Gallardón, acompañado de la delegada de Artes, Alicia Moreno, y el consejero de Transportes, Manuel Lamela, inauguró la restaurada estación de Chamberí, convertida ahora en “testigo del patrimonio que el Metro deja a la ciudad”, según las palabras del alcalde.

La estación de Chamberí, diseñada por el arquitecto Antonio Palacios, pertenece al primer tramo de la red inaugurado en 1919. Tras su clausura en 1966, motivada por su infrautilización y la cercanía de otras estaciones, ha permanecido más de 40 años oculta para los ciudadanos, contribuyendo a alimentar toda una mitología urbana y creando un halo de misterio sobre la estación.

Con las obras de rehabilitación, los viajeros de la Línea 1 no tendrán que acercarse a las ventanas del vagón para contemplar cómo es la ‘estación fantasma’, ahora permanecerá iluminada gran parte del día.

Las obras de restauración, que han supuesto una inversión de 6,3 millones de euros, han consistido en la recuperación integral del interior. Desde los suelos y muros de la estación “hasta el mobiliario urbano y la cartelería publicitaria de la época”, según ha explicado el consejero de Transportes en su intervención.

Manuel Lamela ha destacado también que todos los trabajos de restauración se han realizado con una “cuidadosa” planificación y con las restricciones impuestas por el paso continuo de los trenes, que obligó a realizar las obras en horario nocturno.

Tanto Metro como el Ayuntamiento esperan que ‘Andén 0′ se convierta en un lugar de referencia para la ciudad y en “una atracción turística más de Madrid”.

Tanto la estación de Chamberí como la nave de motores de Pacífico abrirán al público de forma gratuita de martes a viernes de 11.00 a 19.00 horas y los sábados de 9.00 a 14.00 horas.

Ver un video y leer la noticia original en:

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3 comentarios

  • gracias por linkear la noticia. Aunque no tuve mucho tiempo para hacerla más decente. Tenemos unos blogs muy parecidos, en diseño por lo menos

  • ¡Hola!

    Supongo que eres Jesús Centeno, el que redactó el artículo de Público… ¡Enhorabuena! Me ha gustado mucho y por eso lo he puesto. El punto de vista y los datos que aportas son muy acertados. Ya sabrás, por lo que cuento, que yo vi morir esa estación cuando era pequeñito (muuuy pequeñito, eh) y he disfrutado leyendo tus palabras.

    A la hora de comer he visto un suelto de EP con más información, así que es probable que amplíe el espacio dedicado a Chamberí.

    Respecto al diseño del blog, pues es verdad, utilizamos el mismo… ¡será porque es el más elegante de WordPress!

    Respecto al nombre, pues tranquilo… yo fui becario, luego me fue muy bien y desde hace tiempo vuelvo a ser becario (pero con tres hijos), así que “todo fluye”…

    Saludos,

    NB

  • No, no soy Centeno, soy Ossorio jajja. Su artículo es mejor sí, más completo y mejor escrito. El mio está un poco cojo pero es lo que tienen las prisas del digital, eso y que me enteré diez minutos antes de la presentación que me tocaba cubrir el tema…
    Gracias de todas maneras.
    Y suerte con la etapa rebecaria.

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