- La cucaracha americana, voladora y más resistente comienza a colonizar España
- Los insecticidas pueden controlar su número, pero no erradicarlas
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Ahora que llega el calor se convierten en la pesadilla en muchos hogares de las grandes ciudades. Las cucarachas son las verdaderas reinas de las alcantarillas, pero cuando el número de insectos que compone la colonia llega a un número alto, salen a la superficie para procurarse comida.
Es entonces cuando aparecen en las casas, tuberías, almacenes y demás rincones de la ciudad. A la gran capacidad de resistencia que tienen estos animales se suma su gran fertilidad. Cada hembra puede poner a lo largo de su vida 20.000 huevos en las denominadas ovotecas que, según explica Eduardo Galante, presidente de la Asociación Española de Entomología, “son como un estuche inmune al insecticida”.

Nuestra forma de vida urbana proporciona a estos detestados bichos un hábitat de ensueño. Humedad, calor y, sobre todo, una fuente de alimentación infinita: cantidades ingentes de basura y restos de comida. “Son oportunistas y especies invasoras, como todas las plagas”, explica José Luis Viejo, catedrático de Zoología y profesor de Entomología en la Universidad Autónoma de Madrid.
Y aunque se conocen varios miles de especies del orden Blattodea, sólo tres especies conviven con nosotros: la negra (Blatta orientalis), la rubia (Blattella germanica) y la americana (Periplaneta americana), que va extendiéndose inexorablemente por nuestro país.
El cambio climático, ¿un aliado?
El calor es una de las grandes ventajas que garantizan la supervivencia a las cucarachas. Todavía no existen indicios fiables de que el cambio climático pueda ser un catalizador del crecimiento de la colonia de insectos, los expertos en control de plagas y los entomólogos opinan que el incremento del calor puede favorecer su reproducción.
Precisamente han sido la suavidad de los inviernos y el aumento de la temperatura ambiente los que han propiciado la colonización de una especie de reciente introducción en nuestro país, la cucaracha americana. Mide 5 cm y es la más grande y resistente de todas las que comparten ecosistema con los humanos. Tienen alas, pueden volar y están logrando arrinconar a la autóctona cucaracha negra, que hasta ahora dominaba las alcantarillas, a parques y zonas más ruralizadas.
Insectos irreductibles
Al margen de la fobia, el miedo y el asco que producen en buena parte de la población, las cucarachas cumplen una función en el ecosistema. “Tiene que haber alguien que elimine los detritos humanos, desde ese punto de vista, son positivas”, explica Milagros Fernández, directora de la Asociación Nacional de Empresas de Control de Plagas.
Sin embargo, su presencia también puede ser perjudicial para el hombre, pues en muchas ocasiones se convierten en vectores de transmisión de enfermedades. “Están permanentemente en contacto con productos en descomposición y transportan patógenos de un lado a otro”, explica Galante.
Las cucarachas no desaparecerán nunca. Llevan en la tierra más de 300 millones de años y, por mucha fobia que provoquen y mucho insecticida que se les aplique, sólo conseguiremos controlar su población. “Es absolutamente imposible erradicarlas, una utopía”, concluye Fernández. Y las empresas de control de plagas, dice, cada vez lo van a tener más difícil porque la Directiva europea sobre biocidas (ya traspuesta a la regulación española) no permitirá utilizar determinados compuestos que hasta ahora habían resultado eficaces para combatir la plaga.
“Técnicamente no se las puede eliminar, la única opción es intentar controlar su número y hacerles la vida imposible no dándoles de comer”, coincide Viejo. ¿Y qué pasa con esa leyenda urbana de que serían los únicos seres vivos que sobrevivirían a una catástrofe nuclear? “Es un tópico, como tantos otros que circulan en torno a las cucarachas, pero una cosa sí que está clara: los seres humanos desapareceremos antes”.
¿Qué podemos hacer en casa para controlarlas?
Éstas son algunas de las recomendaciones domésticas que la Asociación Nacional de Empresas de Control de Plagas da para combatir a estos insectos:
- Limpieza: Es el requisito imprescindible, ya que la higiene es lo que más difícil les hace la vida. Poner especial atención en hacer limpiezas periódicas de almacenes, trasteros, recovecos, grietas y otros lugares confortables donde puedan esconderse sin ser molestadas es la medida más eficaz para intentar controlar su presencia.
- Eliminar fuentes de humedad y no dejar alimentos ni agua a su alcance: Tapar siempre la comida y el agua, limpiar bien los cubos de basura, evitar que queden restos encima de las mesas, en el suelo o encimeras, cerrar con cuidado las bolsas de basura… cualquier medida que sirva para evitar que olores suculentos las atraigan.
- Ventilar: Dejar que entre un poco de aire que se lleve los olores y que no mantenga muy recalentado el ambiente contribuye a mantener alejadas a las cucarachas.
- Corregir deficiencias estructurales: En muchas ocasiones la culpa de que aparezcan estos insectos se debe a las propias construcciones. La medida más eficaz es evitar su entrada física: sellar grietas (especialmente las cercanas a lavabos y fregaderos), revisar los desagües, supervisar que las instalaciones de agua y gas no estén dañadas, etc.
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¿Quiénes son nuestras vecinas?
- La Blattella germanica: es la clásica cucaracha rubia. Suele medir en torno a 1,5 cm y, aunque tiene alas, no puede volar. La más pequeña de la familia es un clásico en las zonas urbanas, “la típica que aparece en cafeterías no muy limpias”, como dice Galante.
- La Blatta orientalis: más comúnmente conocida como “la negra”. Mide 2,50 cm y es nativa de Europa. Hasta ahora era la más extendida en las redes de alcantarillado, pero la americana está logrando arrinconarla a jardines y a zonas más rurales, pero también pobladas por el ser humano.
- La Periplaneta americana: la americana. Con sus 5 cm de longitud es la más grande de las tres. Esta invasora pudo llegar a España en mercancías traídas del otro lado del Océano y empezó colonizando la zona de Levante y Andalucía, apareciendo en ambientes húmedos (sobre todo puertos) y cálidos. Poco a poco va extendiéndose al resto de España y ahora puede encontrarse hasta en Asturias.





























4 comentarios
20 Agosto 2008 a las 10:13
que ponga bien las cosas por fas y no salgan otras cosas va adios
13 Septiembre 2008 a las 3:33
muy bueno el texto y las recomendaciones…..nos hace la vida imposible y seran un ser superviviente hasta esperar una nueva era despues del 2012
la plaga seguiran…….
Saludos
20 Septiembre 2008 a las 5:16
sobre los seres vivos y no vivos
30 Marzo 2009 a las 11:22
no dice nada sobre el dengue no sirven para nada