Por ESTHER SAMPER (SHORA), en soitu.es, 21-04-2008Al aloe vera se le atribuyen casi tantas propiedades como a Juan Antonio Roca. Pero, ¿hasta qué punto las afirmaciones que hemos oído últimamente están respaldadas científicamente? ¿Todo lo que se dice es cierto?
Si hay algo en lo que se asemejan los remedios naturistas y la moda es su frivolidad y su cambio de tendencias. Si hace unos cuantos años, el no va más era la jalea real (porque a las abejas reinas les sentaba fenomenal) y hace unos pocos menos la baba de caracol (porque a los caracoles les venía muy bien) hoy tenemos al aloe vera causando sensación.
Uno de los principales argumentos a favor de esta famosa planta es histórico y se trata de que lleva utilizándose desde hace muchos siglos para tratar heridas. Cosa que es cierta, lo que no quita que eso demuestre científicamente que realmente tiene efectos beneficiosos.
Históricamente, siempre ha existido la creencia de que si te cortas el pelo éste crece más fuerte y realmente es una afirmación sin ningún fundamento. Incluso podríamos mirarlo desde otra perspectiva. Históricamente, la toxina botulínica lleva siglos matando a gente y no es ningún inconveniente para que ahora muchas personas se lo apliquen en la cara en forma de Botox para evitar las arrugas temporalmente o sea utilizada de forma beneficiosa en algunos tratamientos médicos específicos.
Lo que quiero llegar a decir con estos dos ejemplos históricos es que la cultura popular no es ciencia y que en cuestiones de salud puede tener su parte de razón pero muy a menudo el empirismo convive con las falsas creencias.
Abrumada por la cantidad de afirmaciones gratuitas sobre el aloe vera, decidí un día ver qué decía la ciencia de aquello. En buena parte de sitios dicen que las afirmaciones están respaldadas científicamente. Así que, como buena escéptica y ni corta ni perezosa, decidí hacer búsquedas en revistas médicas y bases de datos biosanitarios a ver qué cosas me contaban.
La primera impresión fue la de sorpresa. Es mucho más fácil encontrarse con afirmaciones positivas en páginas web de belleza y cosmética que encontrar artículos científicos serios sobre el aloe vera que demuestren lo que dicen las anteriores. La segunda impresión, tras leer cierta cantidad de artículos científicos y de médicos haciendo alusión al aloe vera es de indignación. El panorama general de los estudios científicos sobre el aloe vera es más o menos así:
- Ensayos clínicos publicados escasos.
- Resultados no concluyentes.
- Resultados contradictorios.
- Eficacia ligera-moderada. Son necesarios más estudios.
- Evidencia insuficiente.
Al final, después de unas horas leyendo, termino encontrando que se pueden contar con los dedos de una mano las aplicaciones del aloe vera que han demostrado efectividad. El paso siguiente fue inevitable, a mi mente vino la imagen de un director de marketing acompañado de un director de una empresa cosmética con un saco de dinero en una mano y un puro en la otra acompañado del eslogan más creíble de toda su vida: “Humo, vendemos muchísimo humo”.
Y es que no sólo existe especulación urbanística, existe también la especulación sanitaria. Esto es, anunciar propiedades beneficiosas de un producto que no se han demostrado científicamente e incluso se han rechazado.
Así como lo oyes, con el aloe vera se vende mucho humo. Y no me malinterpretes, que para algunas propiedades no se haya demostrado su efectividad no significa directamente que no existan. Puede significar tres cosas:
- Su eficacia en esa propiedad es modesta o ligera.
- No tiene eficacia alguna.
- No existen suficientes estudios que demuestren su efectividad en tratamientos específicos.
Pero el mundo de la publicidad va aparte, y ya asume como reales unas propiedades que no se han demostrado. A continuación os presento un breve esquema (para andar por casa) sobre las distintas propiedades estudiadas sobre el aloe vera y su grado de eficacia demostrada. Si alguien quiere la bibliografía en la que me he basado (Aviso: son bastantes artículos) tan sólo tiene que indicarme su correo amablemente para dar las referencias. Todo el mundo tiene derecho a dudar y en la sección de salud lo último que quiero es que haya actos de fe.
Eficacia demostrada:
- Estreñimiento: Efecto laxante a dosis altas.
Cierta eficacia demostrada que tiene que confirmarse en más estudios:
- Herpes genital.
- Dermatitis y dermatitis seborreica: Mejora la sequedad y la inflamación.
- Psoriasis.
Sin evidencias científicas (hasta el momento):
- Curación de heridas y quemaduras: Estudios contradictorios. En algunos retrasa la curación y en otros la adelanta. Su frescor alivia el dolor.
- Úlceras orales: Cierta actividad propuesta contra ellas, pero son necesarios más estudios.
- Acné: Sin resultados concluyentes.
- Quemaduras solares: No es efectivo para tratar las quemaduras solares pero su frescor produce alivio del dolor.
- Lesiones cutáneas postradioterapia: Sin evidencia científica.
- Mucositis: Sin evidencias científicas.
- Hiperlipemias y Diabetes Mellitus: Se propone cierta actividad hipoglucemiante e hipolipemiante (es decir, bajar la glucosa y los lípidos en sangre) que tiene que ser estudiada.
- Cáncer: Sin ninguna evidencia científica.
- VIH: Sin ninguna evidencia científica.
Ante tales datos, lo que prima es la prudencia y la realización de más estudios que validen los resultados, que para “humo” ya tenemos bastante con la quema de combustibles fósiles.
Foto: Istockphoto
http://www.soitu.es/soitu/2008/04/21/salud/1208808705_541538.html




























1 comentario
24 Agosto 2008 a las 9:27
Al aloe vera se le atribuyen casi tantas propiedades como a Juan Antonio Roca jejejeje muy bueno!!!
Os recomiendo un foro que he encontrado sobre el aloe vera pero no encuentro alguna tienda especializada en madrid, ¿alguien sabe de alguna?
http://www.aloeveraforo.com