El último viaje del gurú que siempre quiso ser científico
El científico suizo Albet Hofmann, padre del LSD, ha fallecido a los 102 años
Por EUGENIA REDONDO (SOITU.ES), 30-04-200
Adiós al científicoY es que Hofmann se sintió, ante todo, un hombre de ciencia. Este afán le llevó a librar una batalla encarnizada contra los desaires de la comunidad científica y los prejuicios de una sociedad, para él, aún demasiado conservadora, para que se reconocieran los fines terapéuticos de su descubrimiento. Lo llamó “mi hijo problemático”, un hijo que casi le da una alegría pocos meses antes de morir, cuando su Suiza natal aprobó un estudio para saber si el LSD puede servir de ayuda en la psicoterapia de pacientes con cáncer en fase avanzada o enfermos terminales.
La muerte del suizo, apenas ha causado revuelo en la comunidad científica. Él buscaba el reconocimiento entre los suyos pero hoy, después de su muerte, tan sólo los interesados en el estudio de psicoactivos se han hecho eco de la noticia. Hofmann fue su gran fuente de inspiración.
- The Albert Hofmann Foundation: Es el mejor ejemplo de la influencia del descubridor del ácido lisérgico. Esta asociación dedicada al estudio y promoción de la sustancia ha sido una de las primera en lanzar un comunicado recordando al hombre cuyos descubrimientos “han emocionado a numerosas personas y cambió en mundo de más formas de las que se pueden contar”. Los miembros de la fundación se alegran de que Hofmann aún pudiera ser testigo de los primeros pasos del estudio que se aprobó en Suiza: “Este asunto es muy importante para él. Damos las gracias a todos los que estuvieron involucrados en obtener la aprobación de este estudio (…) Vamos a mantener vivo su espíritu y a continuar con nuestro trabajo”.
- Multidisciplinary Association for Psychedelic Studies (MAPS): Los miembros de esta asociación también han querido dar el último adiós a su muso. Su presidente, Rick Doblin, pudo hablar con él después de la conferencia de Basilea, en la que Hofmann fue homenajeado por su 100 cumpleaños en 2006. “Se sentía pleno y feliz. Pudo ver la reanudación de los estudios con LSD, al igual que su esposa Anita”, cuenta Doblin, quien le prometió comentar los resultados de la investigación “ya sea de este lado o el otro lado “.
Adiós al gurúEn su camino hacia el reconocimiento científico, Hofmann fue convirtiéndose, sin darse cuenta, en un líder espiritual. Los que le apreciaban más como gurú cósmico que como químico, le han dado el último adiós también en la blogosfera:
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Amistades reveladoras
El entreñable doctor Hofmann cautivó a todo aquel que le conoció. Estas amistades son muy significativas y demuestras que su influencia llego a traspasar el mundo de la ciencia y a rozar el de la filosofía.
- Aldous Huxley: Algunos piensan que fue Hofmann quien le abrió a Huxley «las puertas de la percepción». Hofmann aseguró en varias ocasiones que Huxley le «impresionó profundamente». Sin embargo, más grande debió ser la huella que el científico dejó en célebre escritor de ‘Un mundo feliz’, quien le dedicó su novela ‘La Isla’. En su lecho de muerte, Huxley, que ya no podía hablar debido a la grave enfermedad que padecía, escribió una nota a su mujer para que esta le administrase una dosis de la sustancia descubierta por Hofmann, que le ayudara a morir “en paz”.
- Ernst Jünger: Hofmann fue un descubrimiento en la vida de este escritor alemán. Su amistad se fraguó en los años cincuenta, tras lo cual Jünger, que amaba la sustancia alucinógena casi tanto como amaba a su amigo, escribió varios libros relatando sus experiencias con los psicotrópicos, sobre con todo el LSD. El más famosos el ‘In Stahlgewittern’ traducido como ‘Tempestades de Acero’.
- Fernando Savater: No fueron amigos, pero se encontraron en una ocasión, en una charla coloquio para TVE. Savater dijo de él que “es un creador en el sentido de impulsor espiritual, de persona capaz de desarrollar energía espiritual, con el mismo título con que consideramos a los grandes poetas, a un Rimbaud, a un Hölderlin, que han hecho esa misma función, esa misma función de expandir la conciencia humana”.
- Gnoli y Volpi: Fueron muchos lo que pudieron conversar con Hofmann a lo largo de su extensa vida. Poco antes de irse vio la luz un libro con sus confesiones, fruto de las conversaciones del profesor con el periodista italiano Antonio Gnoli y el filósofo Franco Volpi, en las que cuenta como la CIA trató de convertir el LSD en una droga de la verdad o en un arma no letal..
Hofmann en imágenes
Los homenajes visuales no han tardado en llegar. Los que le admiraron han querido acompañarle en sus último viaje, un viaje que Hofmann ha iniciado a los 102 años. El siguente vídeo es un pequeño documental sobre la vida del doctor que descubrió de forma accidental el LSD, en el que se mezclan ciencia y psicodelia. Apareció en youtube a las pocas horas de conocerse la noticia del fallecimiento del doctor. ¿Lo mejor? Escucharle a él.
El siguiente vídeo pertenece a un fragmento de la grabación del simposio sobre el LSD celebrado en Basilea con motivo del 100 cumpleaños de Albert Hofmann. Sorprende su extraordinaria lucidez.
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Muere Albert Hofmann, descubridor ‘por accidente’ del LSD
- Una gota cayó por descuido en su mano y el investigador suizo ‘alucinó’: sintió angustia, vértigos, visiones sobrenaturales, objetos moviéndose en el espacio, sentimiento de felicidad y plenitud.

El químico suizo Albert Hofmann , que descubrió de manera accidental el LSD en 1943, una droga de poderosos efectos alucinógenos ante la que numerosos artistas e intelectuales sucumbieron, murió ayer a los 102 años de edad, mientras sus seguidores siguen trabajando por rescatar las virtudes terapéuticas y místicas de esa sustancia prohibida.
El 16 de abril de 1943, Hofmann pasó a la historia con el hallazgo casual de la dietilamida de ácido lisérgico mientras estudiaba los alcaloides incluidos en el cornezuelo del centeno, un hongo a partir del que pretendía crear un estimulante circulatorio y respiratorio.
Al realizar una nueva prueba al cabo de tres días, Hofmann vuelve a notar los mismos efectos. En aquel momento, el químico prevé que la sustancia será de gran utilidad para el avance de las terapias en psiquiatría y neurología.
Entre 1947 y 1966, el grupo químico suizo Sandoz, para el que trabajaba Hofmann, comienza a fabricar el producto en píldoras y ampollas para finalidades médicas.
Unión sobrenatural
En su centenario, científicos, escritores, artistas y amigos del longevo químico participaron en un simposio internacional organizado para rendirle homenaje y realzar la trascendencia de su descubrimiento.
Allí se analizó la influencia del LSD en la música, el arte, la moda, los estudios sobre la consciencia y las terapias psiquiátricas.
Hofmann contaba que, como si hubiese estado predestinado a ser el descubridor de la droga alucinógena, vivió una experiencia mística en su niñez cuando daba un paseo por los bosques del cantón suizo de Basilea, donde nació.
“Por unos instantes sentí una unión sobrenatural con el resto de elementos de la naturaleza, al tiempo que los árboles, la luz y el canto de los pájaros me desvelaban todo su esplendor”, explicó.
Así, años después sorprendió a sus allegados cuando, a pesar de haberse preparado para estudiar humanidades en la universidad, decidió en el último momento seguir con la química.
Y cuando por accidente absorbió una ínfima cantidad de LSD, Hofmann revivió de forma más impactante su experiencia mística de la infancia, según el mismo describe en sus publicaciones, lo que lo llevó a profundizar en esa vía.
Todos a flipar
El uso abusivo y lúdico que algunos sectores de la población occidental, especialmente los hippies, comienzan a darle a la sustancia en la década de los 60 comienzan a rodear de una mala reputación al LSD que sobrepasa sus propiedades terapéuticas.
En ese momento, las autoridades determinan la prohibición del LSD y Sandoz decide suspender indefinidamente su producción.
Entre los personajes que han admitido haber consumido LSD se encuentran escritores, como Aldous Huxley, músicos, como Keith Richard, de Rolling Stones, y Dave Matthews, vocalista y guitarrista de la banda que lleva su nombre, y George Harrison, y actores como Anthony Perkins.
A pesar de todo, Hofmann mantuvo siempre intacto su interés por profundizar en los estudios sobre el uso de sustancias estimulantes y alucinógenas en la exploración de la consciencia humana.
No obstante, Hofmann reconoció que el LSD no es una “droga del placer” y que su consumo a la ligera y sin supervisión puede ser “extremadamente peligroso”.
Foto: Albert Hofmann en 2006, con 100 años - Wikipedia
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1 comentario
9 Mayo 2008 a las 4:14
Hey, gracias por la cita y por este artículo sobre Hofmann.
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