Por ESTHER SAMPER (SHORA), 03-05-2008
¿Qué son las células madre? ¿Por qué son tan especiales? ¿Qué tipos hay? Son sólo algunas de las preguntas que trataremos en esta guía útil y básica para comprender de forma sencilla todo lo que rodea a las células madre.

Cada vez escuchamos más y más sobre células madre en la prensa, la televisión e internet. Se publican nuevos descubrimientos, avances en tratamientos y, sobre todo, se incide en el gran potencial que tienen las células madre de cara al futuro. Pero no todos se “enganchan” al tren de la información. Mucha gente, que no posee unos conocimientos previos de este campo, suele perderse en todo ese maremágnum de información sin comprender ni entender muy bien de qué va toda esta historia.
Este artículo va dirigido especialmente a esas personas. Trataremos de dar un repaso por aquellas cuestiones más básicas, importantes y fundamentales sobre las células madre. Y así, cuando oigas un nuevo descubrimiento o tratamiento relacionado con estas células podrás comprenderlo mucho mejor.
¿Qué son las células madre?
Las células madre son aquellas células que poseen la capacidad, en mayor o menor grado, de multiplicarse y diferenciarse en tipos de células concretas, como por ejemplo una neurona, una célula de la piel o una célula del hígado, pudiendo llegar a formar tejidos u órganos completos. A pesar de que son muy diferentes, todas estas células tienen la misma información genética y tienen un origen común en las células madre.
Cuando una célula se diferencia a un tipo concreto, suele perder su capacidad para diferenciarse a otro tipo celular y también se resiente su capacidad para multiplicarse. Por ejemplo, la neurona, una célula especialmente diferenciada, no puede volver a convertirse en otro tipo de célula naturalmente. Y su capacidad para multiplicarse es exageradamente limitada.
Las células madre son células indiferenciadas, por lo que conservan sus propiedades para convertirse en otras células.
¿Por qué son tan especiales las células madre?
La capacidad de estas células para convertirse en cualquier tipo celular las convierten en una futura poderosa herramienta para la medicina. En la actualidad, los principales tratamientos médicos son farmacológicos y quirúrgicos. Muchos de ellos no corrigen de raíz la enfermedad, sino que la controlan de forma crónica o palian los síntomas. Con las células madre, en cambio, se podría conseguir la curación de muchas enfermedades que no es posible con fármacos o cirugía. Ése es el fin de la medicina regenerativa: La regeneración de tejidos, órganos o sistemas empleando la capacidad de las células madre para formarlos.
Si comparáramos una máquina con el ser humano. La medicina convencional trataría la enfermedad tratando de arreglar las piezas dañadas con mayor o menor fortuna mientras que la medicina regenerativa aportaría unas piezas totalmente nuevas.
¿Qué es lo que permite que las células madre se diferencien?
Si pudiéramos contestar a esa pregunta con pelos y señales, estaríamos de enhorabuena. Pero lo cierto es que no se conoce con profundidad el complejo mecanismo que lleva a que las células madre se diferencien a ciertos tipos celulares.
La clave está en lo que llamamos epigenética, es decir, los cambios que sufre la expresión de los genes (que lleva a la síntesis de proteínas) como consecuencia de la influencia del medio. Cuando una célula madre se diferencia a un tipo particular de célula, lo que se produce es el silenciamiento de unos genes concretos y el funcionamiento de otros. El ADN sigue siendo el mismo, pero la expresión de los genes es ya distinta.
Este proceso de silenciamiento y funcionamiento de genes se produce principalmente gracias a a la metilación selectiva de regiones del ADN. De esta forma, se consiguen células de tipos diferentes con el mismo ADN.
¿Qué tipos básicos hay de células madre?
A grandes rasgos, pueden dividirse en:
- Células madre embrionarias: Son aquellas células madre que pueden encontrarse en el embrión humano. Tienen una elevada capacidad para multiplicarse y diferenciarse a cualquier tipo celular.
- Células madre adultas: Son aquellas células madre que pueden encontrarse en un ser humano adulto. Tienen menor capacidad para multiplicarse y diferenciarse que las células madre embrionarias. Están limitadas en su capacidad de diferenciación.
Guía básica e imprescindible sobre células madre II
Por ESTHER SAMPER (SHORA), 07-05-2008
Continuamos la guía de las células madre para profundizar más sobre diversas cuestiones: ¿Por qué los avances no van tan rápido como anunciaban? ¿De dónde se obtienen? ¿Por qué crean tanta polémica? ¿Qué opina la Iglesia? Aunque las células madre tengan mucho potencial, aún queda mucho para poder “disfrutar” de ellas. Hay una regla básica en el terreno de la ciencia: Los medios de comunicación siempre irán décadas por delante de la realidad del laboratorio en cuanto a expectativas y tratamientos. Y las células madre no son una excepción, hasta que el conocimiento que tenemos de ellas no sea sustancialmente mayor, seguirán teniendo un papel experimental.
¿De dónde se pueden obtener células madre?
Si lo que se desea es obtener células madre embrionarias, se necesita un cigoto (óvulo fecundado) de alrededor de 5 días y de su zona interna se extraen las mencionadas células.
Recientemente, también se pueden obtener células madre embrionarias procedentes de un óvulo no fecundado. Lo que se hace es “engañar” a este óvulo para que crea que ha sido fecundado y empiece a multiplicarse celularmente en un proceso llamado partenogénesis.
Si lo que se quiere son células madre adultas, las principales y más útiles fuentes son la médula ósea y el cordón umbilical. Pero hay muchas otras fuentes (más otras que se irán descubriendo en el futuro) donde se encuentran células madre pero en mucha menor cantidad y más limitadas en su capacidad de multiplicación y diferenciación: En grasa, sangre, piel, hígado, cerebro…
¿Por qué los avances en células madre no van tan rápidos como anunciaban los medios de comunicación?
Hay una regla básica en el terreno de la ciencia: Los medios de comunicación siempre irán décadas por delante de la realidad del laboratorio en cuanto a expectativas y tratamientos. La mayoría de las veces ocurre porque se anuncian los descubrimientos y el gran potencial de algunos tratamientos experimentales pero se ignoran los inconvenientes y obstáculos que los investigadores se encuentran en el difícil camino que hay entre el cultivo celular de un laboratorio experimental y el ser humano en un centro de salud/hospital.
Por ejemplo, cuando se secuenció el genoma humano, se anunció a bombo y platillo el potencial que tendríamos al conocer el genoma y poder modificarlo, además de lo que ello supondría para la curación de enfermedades con una causa genética. Un furor que desapareció con los años tras comprobar que esos acontecimientos adelantados por los mass media no aparecían (ni aparecerán a corto plazo).
Con la aplicación terapéutica de las células madre nos encontramos 2 grandes inconvenientes que retrasan su aplicación no experimental a humanos:
1- Seguimos sin conocer a fondo los complejos mecanismos que llevan a la diferenciación de las células madre a tipos concretos celulares. Esto lleva a que la mayoría de las veces la diferenciación de una célula madre a un tipo concreto se deba más a una actitud empírica (si aplico este medio celular consigo este tipo celular) que causal. Esto significa que no existe un control sobre esa diferenciación sino que en la actualidad se trata más de un “testeo”.
2- Por la misma razón que la anterior (en resumen, desconocimiento) no se consigue un control eficaz de la multiplicación de las células madre. Lo que lleva a que en la utilización de células madre embrionarias exista cierto riesgo de cáncer por su crecimiento descontrolado. Algo que también ocurre, pero con menos frecuencia, en la utilización de células madre adultas. De hecho, una de las teorías del cáncer es que podría estar desencadenado por la multiplicación sin control de células madre adultas presentes en el ser humano.
Así pues, las células madre seguirán teniendo un papel exclusivamente experimental hasta que se conozca con más profundidad sus procesos de diferenciación y multiplicación.
¿Por qué han despertado tanta polémica las células madre?
El papel polémico de las células madre no reside en ellas mismas, sino en su obtención. Para obtener células madre embrionarias era estrictamente necesaria (hasta hace poco) la muerte del embrión del que se obtenían dichas células. Eso entra en conflicto con determinadas posturas religiosas y éticas. Sin embargo, recientes descubrimientos como que es posible obtener células madre embrionarias sin matar al embrión o a través de óvulos no fecundados abren dos vías de utilización de células madre embrionarias libres de polémicas. Además, hace poco que se conoce la existencia células madre en un estado intermedio entre las adultas y las embrionarias que están presentes en el líquido amniótico y que podrían sustituir a las embrionarias en algunas aplicaciones.
¿Qué tiene la Iglesia en contra de las células madre?
Para la Iglesia, en el momento en que un espermatozoide fecunda a un óvulo ya existe un ser humano. Por ello, se muestran en contra de la muerte del cigoto para la obtención de células madre.
Claro que si la medicina se guiara por los estrictos designios de la Iglesia los preservativos, la píldora del día después, la epidural y la fertilización in vitro estarían proscritos y los homosexuales serían considerados unos enfermos mentales. Aunque podría ser peor, como hace siglos, donde la disección de un “sagrado” cadáver humano estaba prohibida por la Iglesia lo que supuso un “entrañable” retraso de siglos de la ciencia médica que hemos ido arrastrando.
http://www.soitu.es/soitu/2008/05/06/salud/1210100901_296969.html
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3 comentarios
12 Agosto 2008 a las 11:58
necesito saver los nombres de las celulas principales que ahi en el ser humano.
3 Septiembre 2008 a las 12:37
nombres imbeciles
1 Octubre 2008 a las 10:43
sus quias estan superfinisimas