Soy un adicto. Me gustan los ‘in and out’. En la primera ojeada a una revista, de atrás a delante, lo único que leo son estas listas que están en vías de desaparición. Son, para algunos, como los editoriales de El País, que hasta que no los leen, no saben con certeza lo que opinan. Un buen ‘in and out’ produce discusiones, debates, controversias… y de vez en cuando, consenso.
En los últimos que me he encontrado, dicen que están ‘in’ las sábanas de hilo -no comentan si está incluido en la lista el personal para su planchado diario-. Yo sigo prefiriendo las blancas lisas de algodón egipcio.
Las peonías acompañadas de las freesias y los liliums (no soporto esta flor), son de las top. Pero, ¿cuándo una peonía ha dejado de serlo? Lo sorprendente es que aparecieran los claveles, que, si no están deberían estarlo. ¿No me creen? Aquí el dato: en las últimas semanas hemos visto a dos personajes de los que marcan tendencia con claveles en su salón. En blanco, en el salón de su casa de Londres, Tom Ford, y en rojo, en su casa de París, Christian Liaigre. Con lo cual, ya saben, pongan claveles en su vida. Eso sí, sin mezclar con otras flores y muy compactos.
Nos aconsejan las listas que invirtamos en vídeo arte y que lo pongamos en casa. Sólo un pequeño detalle, ni mi visa ni mis paredes tienen hueco. Los colores también están. Arriba, el verde, el violeta y cómo no, el rojo. Éste último, nunca lo debe abandonar, ya lo decía Diana Vreelan (antigua editora de las revistas de moda Harper’s Bazaar y Vogue. De la década de los 30 a los 70 fue ella la que dictó las reglas del juego de la moda). Para ella siempre debe haber un toque en rojo en cada habitación. Una sorpresa, los platos cuadrados y Miami están ‘in’. Yo seguiría apostando por los redondos y antes viajaría a una ciudad como Tokio, que para las listas está ‘out’. También le acompaña una ciudad más nuestra, Benidorm (debe ser que la arquitectura vertical ha pasado de moda).
Tampoco el ‘estilo parador’ abandona los últimos puestos de la cola. Pero entonces, ¿cómo puede ser que en Nueva York, el templo de la modernidad, sea un homenaje a nuestros queridísimos paradores? Si no me creen, echen un vistazo a www.gramercyparkhotel.com. Por cierto, la decoración es de Julian Schnabel, antes pintor, ahora director de cine y parece ser, que reuniendo puntos para interiorista. Hay cosas tan obvias que no deberían estar ni siquiera en el fondo de la lista, como las flores secas, las orlas universitarias colgadas en la pared o los manteles de hule (aunque este último se podría discutir).
Y los despertadores
Pero en mis últimas indagaciones ha habido algo que me ha sorprendido, ¿cómo los despertadores pueden estar ‘out’? ¿Quien confecciona las listas? ¿No se despierta por las mañanas? ¿Es mucho más ‘in’ despertarse con el politono del móvil? ¿Debes oír las campanas del pueblo? ¿Y si no tienes pueblo? Yo tengo la suerte de que me despiertan, pero aun así, tengo mis despertadores fetiche, ya saben, aparatos que despiertan y encima tienen un buen diseño (of course). Mi top 5 son los siguientes:
1.El primero, un diseño de principios de los 80 para Braun, a cargo de uno de los diseñadores más anónimos del s. XX (pero un maestro aún así), el alemán, Dietrich Lubs.
2.El segundo, uno de los años 70, diseñado por el italiano que revolucionó el diseño de esa década, Joe Colombo.
3.Como no podía ser de otra manera, la imprescindible Muji también se encuentra en mi lista con uno de sus diseños básicos para la tienda del MoMA (de Nueva York).

4. En mi mesilla de noche ( si hay dos, nunca iguales -dicen que están ‘out’ las gemelas-), también habría sitio para un Foster con su pequeña creación para Moss del año 98.
5.Para finalizar, la propuesta de la marca más cool de electrodomésticos del planeta, la japonesa Amadana
Buenas noches, felices sueños… y hasta mañana. .




























