La larga marcha de la cápsula “Phoenix” hacia Marte
Redacción Internacional.- El 25 de mayo de 2008 la cápsula Phoenix de la NASA descenderá sobre el polo norte de Marte y será la primera misión espacial a esta zona del Planeta Rojo, tras una travesía de diez meses.
El 4 de agosto de 2007 la cápsula Pohenix fue lanzada al espacio desde Cabo Cañaveral (Florida, EEUU), a bordo de un cohete Delta II, con la misión de verificar la existencia de hielo cerca de la superficie.
Otro de los objetivos era analizar las propiedades del material en contacto con el agua helada, determinar si el agua se ha derretido, supervisar el clima polar y el cambio de estaciones, y buscar en el hielo de Marte señales de vida.
Con 350 kilogramos de peso, la cápsula Phoenix, debe el nombre al pájaro mitológico que renace de sus cenizas, ya que utiliza la estructura del “Mars Surveyor Lander” cancelada en 2001, después de que en 1999 la nave “Mars Polar Lander” se desintegrara en la atmósfera de Marte.
Con energía proporcionada por sus propios paneles solares, la sonda Phoenix con un brazo robótico de 2,5 metros para recoger muestras, medirá una vez apoyada en la superficie de Marte sobre sus tres patas, 5,50 metros de un extremo a otro.
La misión Phoenix tiene un coste de 420 millones de dólares y es una colaboración internacional en la que participan el “Jet Propulsión Laboratory” de la Nasa y la estadounidense “Lockheed Martin Space Systems” en la dirección del proyecto, y la Universidad del Estado de Arizona, en colaboración con la Agencia Espacial canadiense, el Instituto alemán Max Planck, y las Universidades suizas de Neuchatel y Basilea, y de Copenhague en la dirección científica.
La proximidad de Marte a la Tierra ha hecho que el Planta Rojo sea, tras la Luna, el siguiente objetivo espacial.
Desde los años sesenta, rusos y americanos han desarrollado una treintena de misiones a Marte, y no todas consiguieron su objetivo.
La sonda Mariner 4 (EEUU), por ejemplo, que no logró pisar la superficie marciana en 1964, dio a los científicos el primer esbozo de Marte, así como las naves Mariner 6 y 7 que en 1969 fueron las que más se acercaron a Marte.
En 1971, la Mars 3 (URSS) fue la primera que consiguió posar un módulo de descenso en la superficie marciana que determinó la gravedad del planeta y la composición de su atmósfera.
Posteriormente, las estadounidenses Viking 1 y 2 pisaron polvo marciano en 1975 y proporcionaron la visión más completa de Marte hasta ese momento.
Tras un paréntesis de 20 años, la “Mars Pathfinder” aterrizó de nuevo en la superficie de Marte en 1997; llegó con el primer vehículo sobre ruedas “Sojourner”, y envió las primeras imágenes de Marte en color y en tres dimensiones.
Finalmente, en enero de 2004 los vehículos estadounidenses “Spirit” y “Opportunity”, que aún permanecen activos, confirmaron que Marte albergó agua en el pasado.
http://www.soitu.es/soitu/2008/05/26/info/1211761795_590755.html
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LA SONDA ‘PHOENIX’ DE LA NASA LLEGA A SU DESTINO:Minutos de tensión para conquistar Marte
- La nave entrará esta noche en la atmósfera del planeta rojo
- La NASA teme que la compleja maniobra de aterrizaje pueda fallar
- El objetivo de la misión es buscar en el subsuelo rastros de vida

MADRID.- Casi cuatro años y medio han pasado desde que la NASA, sumida entonces en una grave crisis, se mordió las uñas durante días hasta que concluyó el aparatoso aterrizaje de sus robots exploradores sobre Marte. Ahora, y aunque la situación es más relajada, tocará volver a sufrir ante la inminente llegada de la misión que tomará el relevo de los ya célebres autómatas geológicos.
‘Phoenix’, una plataforma capaz de excavar, estudiar muestras y analizar el clima del planeta rojo, se encargará de profundizar en uno de los dilemas científicos más apasionantes de las últimas décadas: ¿hay, o ha habido, vida microbiana en Marte?
La misión buscará bajo el congelado suelo del ártico marciano y tratará de trazar una historia del pasado acuático del planeta en todas sus fases, desde hace miles de millones de años.
Antes, claro está, tendrá que posarse sana y salva sobre la superficie del planeta, en una complicada maniobra que comenzará a la 1.46 de la madrugada (hora peninsular española) y que ya ha sido bautizada como “los siete minutos del terror”.
La ‘Phoenix’, que lleva nueve meses viajando, entrará en la atmósfera marciana a unos 21.000 kilómetros por hora. Durante los temidos siete minutos, tendrá que realizar una complicada serie de operaciones hasta reducir su velocidad a sólo 8 kilómetros por hora, justo antes de que sus tres patas toquen el suelo.
Primero será la propia fricción con la atmósfera la que decelere la nave, después se desplegará un sistema de paracaídas y, por último, unos retrocohetes permitirán que el amartizaje sea lo más suave posible. A las 1.53 de la madrugada (hora peninsular española), si todo ha ido bien, los técnicos tendrán la confirmación desde Tierra de la llegada de ‘Phoenix’ a la superficie.
Pese a que la NASA ha gastado 420 millones de dólares en la misión, el éxito no está garantizado. De hecho, más de la mitad de las naves que han tratado de aterrizar en Marte han fracasado. Los ‘Mars Rovers’, antecesores del Phoenix, aún ruedan por el suelo del planeta rojo, pero dieron muchos quebraderos de cabeza a sus responsables durante el amartizaje. El primero de ellos, Spirit, pasó días fuera de contacto y casi se dio por perdido.
Una maniobra compleja y arriesgada
Para complicar más las cosas, los tres últimos amartizajes exitosos, incluidos los de los Rovers, se realizaron con sistemas airbag que envolvían a los vehículos al tocar suelo. En esta ocasión, dada la pesada carga instrumental que lleva la Phoenix, no se dispondrá de esta medida de seguridad.
“No se trata de una visita a la casa de la abuela. Hacer descender una nave en Marte, de manera segura, es difícil y arriesgado”, indica Ed Weiler, ejecutivo de las oficinas centrales de la NASA en Washington. La única ventaja es que el área donde aterrizará el vehículo es una de las menos rocosas del planeta.
Phoenix recibe su nombre de la mitológica ave Fénix. Al igual que el legendario animal, la nueva misión de la NASA ha renacido de sus propias cenizas: la estructura de la nave y algunos de los instrumentos provienen del viejo proyecto ‘Mars Surveyor Lander’, que se abandonó por falta de presupuesto.
Y otros instrumentos se inspiran en los que llevaba el ‘Mars Polar Lander’, uno de los vehículos que ha fracasado en su intento de posarse sobre el planeta rojo. Completa la misión la estación meteorológica acoplada al vehículo, costeada por la Agencia Espacial de Canadá por un valor de 37 millones de dólares.
La Agencia Espacial Europea (ESA), cuya sonda Mars Express se encuentra en la órbita del planeta rojo, también aportará un granito de arena al éxito de la misión, ya que prestará cobertura durante la complicada etapa de descenso y aterrizaje.
Las antenas de espacio profundo de la ESA, incluida la situada en Cebreros (Ávila), también han colaborado durante los últimas días para determinar si la nave se acercaba al punto de aterrizaje con el ángulo correcto, lo que parece que así ha sido. La nave se encamina hacia una latitud cercana al polo norte, equivalente a Groenlandia o al norte de Alaska.
Estas regiones árticas nunca han sido exploradas en profundidad, pese a que la gran cantidad de agua que albergan, en forma de hielo subterráneo o vapor atmósferico, las hacen especialmente interesantes desde el punto de vista científico.
Si el amartizaje se salda con éxito, la ‘Phoenix’ desplegará sus instrumentos y empezará a trabajar a pleno rendimiento pasados 90 días marcianos (que duran 40 minutos más que los de aquí).
Foto: Recreación de la nave ‘Phoenix’, desplegando sus instrumentos tras aterrizar en Marte. (Foto: NASA)
http://www.elmundo.es/elmundo/2008/05/23/ciencia/1211569991.html
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La sonda Phoenix de la NASA, a punto de llegar a Marte
Publicado por Wicho en Microsiervos.com, 25 de mayo de 2008
Quedan poco más de tres horas para que la sonda Phoenix de la NASA inicie la fase de aterrizaje en las cercanías del polo norte de Marte que, si todo va según lo previsto, pondrá fin a su viaje de 670 millones de kilómetros y supondrá el principio de la fase científica de su misión.
Toda la maniobra será observada por la sonda Mars Express de la Agencia Espacial Europea y las Mars Odyssey, que actuará como un relé de comunicaciones, y Mars Reconnaissance Orbiter de la NASA con el objetivo de recopilar tantos datos como sea posible de ella para el diseño de futuras misiones.
La confirmación de la entrada en la atmósfera marciana se espera a la 1:46 hora de España (GMT +2) y el aterrizaje -sí, se puede aterrizar en Marte- a la 1:53, de nuevo hora de España, tras lo que serán sin duda siete minutos interminables para los responsables de la misión.
La zona de aterrizaje de la Phoenix, conocida como Green Valley, Valle Verde, se correspondería aproximadamente con la situación de Islandia o Alaska en la Tierra y ha sido escogida porque es relativamente plana y libre de rocas.
El equipo de la Mars Reconnaissance Orbiter ha desempañado un importante papel en su elección, tal y como se puede leer en Phoenix support, ya que llevan prácticamente desde el principio de su misión obteniendo imágenes a partir de las que se realizó la elección de la zona en cuestión.
A diferencia de las últimas sondas enviadas por la NASA a la superficie de Marte, que aterrizaron utilizando unos airbags protectores, la Phoenix intentará realizar un aterrizaje suave usando los motores cohete que lleva en su parte inferior.
Se puede ver un vídeo sobre esta maniobra en Phoenix Mars Lander: 7 minutes of Terror [YouTube 5:08]
Por supuesto se podrá seguir en directo a través de NASA TV y Emily Lakdawalla de la Planetary Society lo va a «bloguear» en directo en The Planetary Society Weblog
; hay un horario detallado de la maniobra en Checking in at JPL.
Si la sonda sobrevive al aterrizaje las primeras imágenes que envíe deberían ser recibidas en la Tierra sobre las 3:30 de la madrugada y está previsto que en ese caso una de ellas sea la Imagen Astronómica del Día del lunes 26 de mayo.
El objetivo científico de la misión, diseñado entre universidades de Alemania, Canadá, Dinamarca, Estados Unidos y Suiza es estudiar la historia del agua en el planeta como posible clave de un cambio climático en su pasado, y determinar si en la zona de aterrizaje se dan condiciones que podrían albergar vida, pero la sonda no está equipada para detectar vida pasada o presente.
Para ello el instrumento principal de la sonda es un brazo robot que le permitirá excavar zanjas de hasta medio metro de profundidad y recoger muestras que depositará en los instrumentos de a bordo para su análisis.
La duración prevista de esta es de 90 soles (días marcianos) o lo que es lo mismo, algo más de 92 días terrestres, aunque esa misma era la duración prevista de la misión de Spirit y Opportunity y a estas alturas llevan ya más de cuatro años recorriendo la superficie de Marte… y lo que esperemos que les quede.
De todos modos, la Phoenix presenta una enorme diferencia con los dos rovers, y es que no está diseñada para moverse del sitio en el que aterrice, con lo que cuando llegue el invierno marciano y ya no pueda cargar sus baterías ni moverse para aprovechar la poca luz del Sol que le pudiera llegar, terminará cubierta por el hielo, aunque está programada para «llamar a a casa» si por fortuna sobrevive al invierno.
Phoenix Twilight: Terminada su misión, la Phoenix reposa en Marte a la espera de la llegada del invierno - NASA/JPL-Calech/University of Arizona
Pero mientras tanto, a ver si haciendo honor a su nombre la Phoenix consigue superar la «maldición de la exploración de Marte» -hasta finales de 2006 la mitad de las misiones enviadas a Marte habían fracasado, ver The 10 greatest hits and misses on Mars- y aterrizar sana y salva.
La solución, en unas horas.
La sonda “Phoenix” de la NASA llega con éxito a Marte
Washington.- La sonda “Phoenix”, tras recorrer 679 millones de kilómetros, se posó hoy en una zona del polo norte de Marte, donde iniciará ahora su misión de recoger muestras de hielo y determinar la existencia de material orgánico.

El control de la NASA desde el Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) en Pasadena, California, respiró aliviado cuando la sonda puso sus tres patas sobre el planeta rojo 10 meses después de emprender su largo viaje desde el Centro Espacial en Cabo Cañaveral (Florida).
“Ha tocado superficie suavemente, de acuerdo con lo previsto”, dijeron los responsables de la misión entre aplausos y el júbilo del equipo del JPL.
Se espera que las primeras imágenes tomadas por la sonda lleguen a Tierra alrededor de las 01:43 GMT.
“Hemos detectado que ha tocado la superficie”, afirmó el ingeniero adjunto de sistemas, Richard Kornfeld entre los vítores del personal de la NASA.
El equipo de la agencia espacial al ver que todo transcurría como lo habían planeado, expresó su alegría y satisfacción por el desarrollo de los acontecimientos.
El periodo de tiempo que transcurrió desde que la sonda penetró la tenue atmósfera marciana hasta que tocaba la superficie, se ha denominado los “siete minutos de terror”.
El nerviosismo de los encargados de la misión era obvio si se tiene en cuenta que menos de la mitad de las misiones a Marte han tenido éxito, y aún queda en el recuerdo el fiasco de la cápsula “Mars Polar Lander”, que se perdió en 1999 tras su descenso en algún sitio cerca del polo sur marciano.
De hecho, sólo cinco de los 15 ingenios mandados por EEUU y otros países al planeta rojo han logrado posarse en su superficie.
Los primeros en hacerlo fueron los dos aparatos de las misiones Viking de NASA, que tocaron polvo marciano en 1976.
En enero del 2004 llegaron a Marte los vehículos exploradores “Spirit” y “Opportunity” que emplearon globos amortiguadores y exploraron regiones próximas al ecuador marciano.
La misión de “Phoenix” debió realizarse en el 2001, pero fue cancelada tras la pérdida de “Mars Polar Lander”.
Antes de tocar superficie, a las 23:53 GMT, “Phoenix” extendió su escudo térmico y usó el radar para contar con la información sobre la altura y calcular la velocidad de descenso vertical y horizontal para ajustar el encendido de sus 12 cohetes de descenso.
Para ello, ha tenido que reducir su velocidad de casi 21.000 kilómetros por hora a sólo unos 8 kilómetros por hora.
La misión de “Phoenix”, valorada en unos 420 millones de dólares, consistirá en tomar muestras del agua helada y de la tierra que la rodea. Lo hará con su brazo robótico, que mide 2,5 metros.
La existencia de hielo bajo la superficie de las latitudes más altas del planeta fue confirmada a comienzos del 2002 por el orbitador “Mars Odyssey”, y “Phoenix” iniciará su misión en una región septentrional jamás visitada por un artefacto espacial.
La misión de la sonda no es sólo estudiar el permafrost marciano, porque el objetivo final es determinar si esta región, que abarca casi el 25 por ciento de la superficie del planeta, es habitable.
Las muestras que recoja la sonda, que funciona mediante energía proporcionada por sus paneles solares, serán analizadas por un laboratorio en la cubierta de la sonda.
Para sus labores cuenta con una especie de cuchara con tres láminas de metal, que es capaz de recoger hielo tan duro como cemento.
Por otra parte, las cámaras de la nave, así como su estación meteorológica proporcionarán información sobre el ambiente.
Otro de los objetivos de “Phoenix” es establecer si existieron en esa región condiciones favorables al desarrollo de algún tipo de vida microbiana.
La composición y la textura del terreno podrían suministrar alguna pista de si el hielo se diluye como resultado de ciclos térmicos y si las muestras contienen compuestos de carbono, un elemento básico en la formación de vida.
http://www.soitu.es/soitu/2008/05/26/info/1211776248_702023.html
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La sonda ‘Phoenix’ de la NASA llega con éxito a Marte: El control respiró aliviado cuando la sonda puso sus tres patas sobre el planeta rojo 10 meses después de emprender su largo viaje

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EFE / Público.es, 26/05/2008
La sonda Phoenix, tras recorrer 679 millones de kilómetros, se posó hoy en una zona del polo norte de Marte, donde iniciará ahora su misión de recoger muestras de hielo y determinar la existencia de material orgánico.
El control de la NASA desde el Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) en Pasadena, California, respiró aliviado cuando la sonda puso sus tres patas sobre el planeta rojo 10 meses después de emprender su largo viaje desde el Centro Espacial en Cabo Cañaveral (Florida).
“Ha tocado superficie suavemente, de acuerdo con lo previsto”, dijeron los responsables de la misión entre aplausos y el júbilo del equipo del JPL.
“Hemos detectado que ha tocado la superficie”, afirmó el ingeniero adjunto de sistemas, Richard Kornfeld entre los vítores del personal de la NASA.
El equipo de la agencia espacial al ver que todo transcurría como lo habían planeado, expresó su alegría y satisfacción por el desarrollo de los acontecimientos.
“Siete minutos de terror”
El periodo de tiempo que transcurrió desde que la sonda penetró la tenue atmósfera marciana hasta que tocaba la superficie, se ha denominado los “siete minutos de terror”.
El nerviosismo de los encargados de la misión era obvio si se tiene en cuenta que menos de la mitad de las misiones a Marte han tenido éxito, y aún queda en el recuerdo el fiasco de la cápsula Mars Polar Lander, que se perdió en 1999 tras su descenso en algún sitio cerca del polo sur marciano.
De hecho, sólo cinco de los 15 ingenios mandados por EEUU y otros países al planeta rojo han logrado posarse en su superficie.
Los primeros en hacerlo fueron los dos aparatos de las misiones Viking de NASA, que tocaron polvo marciano en 1976.
Pérdida del ‘Mars Polar Lander’
En enero del 2004 llegaron a Marte los vehículos exploradores Spirit y Opportunity que emplearon globos amortiguadores y exploraron regiones próximas al ecuador marciano.
La misión de Phoenix debió realizarse en el 2001, pero fue cancelada tras la pérdida de Mars Polar Lander.
Antes de tocar superficie, Phoenix extendió su escudo térmico y usó el radar para contar con la información sobre la altura y calcular la velocidad de descenso vertical y horizontal para ajustar el encendido de sus 12 cohetes de descenso.
Para ello, ha tenido que reducir su velocidad de casi 21.000 kilómetros por hora a sólo unos 8 kilómetros por hora.
Muestras de agua
La misión de Phoenix, valorada en unos 420 millones de dólares, consistirá en tomar muestras del agua helada y de la tierra que la rodea. Lo hará con su brazo robótico, que mide 2,5 metros.
La existencia de hielo bajo la superficie de las latitudes más altas del planeta fue confirmada a comienzos del 2002 por el orbitador Mars Odyssey, y Phoenix iniciará su misión en una región septentrional jamás visitada por un artefacto espacial.
La misión de la sonda no es sólo estudiar el permafrost marciano, porque el objetivo final es determinar si esta región, que abarca casi el 25% de la superficie del planeta, es habitable.
Las muestras que recoja la sonda, que funciona mediante energía proporcionada por sus paneles solares, serán analizadas por un laboratorio en la cubierta de la sonda.
Cucharas con tres láminas
Para sus labores cuenta con una especie de cuchara con tres láminas de metal, que es capaz de recoger hielo tan duro como cemento.
Por otra parte, las cámaras de la nave, así como su estación meteorológica proporcionarán información sobre el ambiente.
Otro de los objetivos de Phoenix es establecer si existieron en esa región condiciones favorables al desarrollo de algún tipo de vida microbiana.
La composición y la textura del terreno podrían suministrar alguna pista de si el hielo se diluye como resultado de ciclos térmicos y si las muestras contienen compuestos de carbono, un elemento básico en la formación de vida.
La Agencia Espacial Europea (ESA) ayudó, por primera vez en la historia espacial, a la NASA en el aterrizaje de la sonda.
HA RECORRIDO 679 MILLONES DE KILÓMETROS:La ‘Phoenix’ halla indicios de hielo subterráneo en el ártico de Marte
- El objetivo de la misión es buscar en el subsuelo rastros de vida
- La nave investigará si hay, o ha habido, vida microbiana en Marte
- La ‘Phoenix’ entró en la atmósfera marciana a unos 21.000 kilómetros por hora
MADRID.- Ya se había detectado sobre el espacio, pero ahora se podrá comprobar sobre el terreno. Los polos de Marte son ricos en hielo subterráneo, y los científicos podrán a partir de hoy, gracias a los instrumentos robóticos de la misión ‘Phoenix’, rebuscar entre sus milenarios secretos, tras los rastros de un mundo habitable y parecido al nuestro.
Por primera vez, un vehículo espacial ha logrado posarse con éxito sobre regiones árticas marcianas, y las imágenes que ya está enviando han sido calificadas por los expertos de la misión como “el sueño de un científico”.
Tras una arriesgada maniobra que ha concluido esta madrugada y ha sido celebrada con alborozo desde el centro de control de la NASA, la misión ‘Phoenix’ ha desplegado sus paneles solares y sus instrumentos han comenzado a enviar a Tierra imágenes del paisaje que la rodea.
En apariencia, el polo norte marciano presenta un aspecto tan seco y rojizo como el que estamos acostumbrados a ver en el planeta. Pero las apariencias engañan: los expertos han observado que la superficie ártica está surcada por líneas, como si hubiese sido dividida en pequeñas cuadrículas.
Estas irregularidades, que se dibujan sobre un suelo extremadamente plano, se deben muy probablemente a los movimientos de expansión y contracción de las placas de hielo que hay bajo el suelo, a las que la ‘Phoenix’ podría acceder gracias a su brazo robótico excavador.
Gracias al estudio de este hielo subterráneo, del propio suelo y de la atmósfera que la rodea, la misión ‘Phoenix’ pretende aclarar aspectos fundamentales del pasado hídrico de Marte y determinar la existencia de compuestos orgánicos, fundamentales para el desarrollo de la vida tal y como la conocemos.
Tras recorrer 679 millones de kilómetros, la nave ‘Phoenix’ se posó esta madrugada en una altitud equivalente a la que en nuestro planeta ocupan Alaska o Islandia. Allí llevará a cabo su misión durante los próximos meses, cuyo objetivo es aclarar si las zonar árticas de Marte fueron habitables en el pasado o quizás incluso aún lo son.
Tras verla recorrer 679 millones de kilómetros, los técnicos del control de la NASA desde el Laboratorio de Propulsión a Chorro(JPL) en Pasadena, California, respiraron aliviado cuando la sonda puso sus tres patas sobre el planeta rojo 10 meses después de iniciar su largo viaje desde el Centro Espacial en Cabo Cañaveral (Florida).
“Ha tocado superficie suavemente, de acuerdo con lo previsto“, dijeron los responsables de la misión entre aplausos y el júbilo del equipo del JPL.
“Hemos detectado que ha tocado la superficie”, afirmó el ingeniero adjunto de sistemas, Richard Kornfeld, entre los vítores del personal de la NASA. El equipo de la agencia espacial al ver que todo transcurría como lo habían planeado, expresó su alegría y satisfacción por el desarrollo de los acontecimientos.
Casi cuatro años y medio han pasado desde que la NASA, sumida entonces en una grave crisis, se mordió las uñas durante días hasta que concluyó el aparatoso aterrizaje de sus robots exploradores sobre Marte.
‘Phoenix’, una plataforma capaz de excavar, estudiar muestras y analizar el clima del planeta rojo, se encargará de profundizar en uno de los dilemas científicos más apasionantes de las últimas décadas: ¿hay, o ha habido, vida microbiana en Marte?
La ‘Phoenix’ erntró en la atmósfera marciana a unos 21.000 kilómetros por hora, y en el aterrizaje, que fue bautizado como “los siete minutos del terror, tuvi que realizar una complicada serie de operaciones hasta reducir su velocidad a sólo 8 kilómetros por hora, justo antes de que sus tres patas tocaran el suelo.
‘Phoenix’ recibe su nombre de la mitológica ave Fénix. Al igual que el legendario animal, la nueva misión de la NASA ha renacido de sus propias cenizas: La estructura de la nave y algunos de los instrumentos provienen del viejo proyecto ‘Mars Surveyor Lander’, que se abandonó por falta de presupuesto.
Y otros instrumentos se inspiran en los que llevaba el ‘Mars Polar Lander’, uno de los vehículos que ha fracasado en su intento de posarse sobre el planeta rojo. Completa la misión la estación meteorológica acoplada al vehículo, costeada por la Agencia Espacial de Canadá por un valor de 37 millones de dólares.
La ‘Phoenix’ desplegará por completo sus instrumentos y empezará a trabajar a pleno rendimiento pasados 90 días marcianos (que duran 40 minutos más que los de aquí).
Leer el artículo y ver video en:
http://www.elmundo.es/elmundo/2008/05/26/ciencia/1211760918.html
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La sonda Phoenix de la NASA envía sus primeras fotos desde Marte
Publicado por Wicho en Microsiervos.com, 26 de mayo de 2008
Al final todo fue casi por el libro y la sonda Phoenix de la NASA está ya perfectamente instalada en las proximidades del polo norte de Marte y enviando sus primeras fotos: NASA’s Phoenix Spacecraft Reports Good Health After Mars Landing.

Aspecto del suelo de Marte sobre el que se ha posado la MPL - NASA/JPL-Calech/University of Arizona

Uno de los paneles solares y patas de la MPL - NASA/JPL-Calech/University of Arizona
El único «susto» estuvo en que el paracaídas se desplegó unos seis segundos más tarde de lo previsto, con lo que el punto de aterrizaje final, que se corresponde casi con toda certeza con el punto central del círculo rojo, quedó casi fuera de la zona prevista, aunque esto no supone ningún problema de cara al desarrollo de la misión.

Zona de aterrizaje de la MPL, marcada por el círculo rojo.
Los rectángulos de la imagen anterior marcan las zonas que iba a fotografiar la Mars Reconnaissance Orbiter para verificar la posición real de la Poenix, aunque se le han pasado las nuevas coordenadas estimadas a sus controladores para que la busquen en la zona de aterrizaje real.
Tal y como estaba previsto a Phoenix dejó de transmitir datos un minuto después de aterrizar para utilizar todas sus reservas de energía en desplegar los dos paneles solares de los que dependerá para funcionar durante el resto de su misión, aunque un par de horas después volvía a ponerse en contacto con la Tierra para confirmar que todo estaba bien a bordo y que los mástiles de la cámara estéreo y de la estación meteorológica se habían desplegado correctamente.
El terreno sobre el que ha aterrizado la sonda es prácticamente plano, aunque con una especie de divisiones poligonales que quizás se correspondan con grietas, y con pequeñas piedras a la vista; ha quedado prácticamente horizontal, con una inclinación de sólo un cuarto de grado.
Como estaba previsto una de las primeras imágenes que ha enviado está hoy como Fotografía Astronómica del Día con el título Un nuevo horizonte para la Phoenix.
Las cosas están yendo tan bien que los responsables de la misión están intentando ver cómo meter más imágenes en los datos que está enviando la sonda, aunque es algo complicado ya que la velocidad de transmisión es de sólo 8 kilobits/segundo. Se pueden ir viendo en Phoenix Mars Mission - Gallery.
Hay un blog de la misión escrito por varios miembros del equipo en Phoenix Mars Mission - Blogs, aunque el enlace al canal RSS ahora mismo es erróneo (lo corregiré en cuanto sea posible).
En un toque muy webdosceriano (o así) también se pueden seguir las andanzas de la Phoenix vía Twitter en primera persona, tal y como descubrió ghostDancer en Evil Mad Scientist Laboratories.
Actualización: Julio nos comenta que «Los suelos poligonales son característicos de las latitudes polares, allí donde existe permafrost (hielo bajo la superficie) y éste sufre un proceso estacional de hielo-deshielo en su parte más superficial. Por fenómenos de “nucleación” el hielo no forma una capa continua, sino “lentejones”, más gruesos en el centro, que forman hendiduras en superficie en sus bordes. Por los movimientos estacionales del hielo, las piedras van rodando hacia los bordes de cada polígono, donde se acumulan, lo que se observa perfectamente en las fotos de la Phoenix. El fenómeno es idéntico al que ocurre en la tundra de la Tierra, aunque con menos agua disponible en Marte.»
Pedro León de Sondas Espaciales ha hecho un seguimiento del descenso prácticamente minuto a minuto en ¡¡¡¡Phoenix aterriza con éxito en Marte!!!!; hay un montaje de animaciones por ordenador y escenas del control de la misión durante el aterrizaje en Phoenix Landing - Nerves and Joy.
http://www.microsiervos.com/archivo/ciencia/phoenix-envia-primeras-fotos.html .¿A qué sabe el polo marciano?:La sonda de la NASA ‘Mars Phoenix Lander’ aterrizó en la madrugada del lunes en la superficie de Marte
DANIEL MEDIAVILLA, Público.es, 26/05/2008
A la 1.53 de la madrugada del lunes (hora peninsular española), llegaron a la Tierra las primeras señales de la sonda Mars Phoenix Lander. Después de recorrer 679 millones de kilómetros se había posado sana y salva sobre Marte. Los miembros de los centros de control de la NASA estaban eufóricos. El porcentaje de éxito de los intentos de aterrizaje sobre el planeta rojo ronda el 50% y la propia agencia del espacio de EEUU ya ha probado una vez el sabor del fracaso en el asalto a Marte. Nueve años antes, la señal de una sonda muy similar a Phoenix que iba a ser la primera en posarse sobre uno de los polos del planeta (en este caso el sur), la Mars Polar Lander, se perdió para siempre 10 minutos antes de aterrizar.
Dos horas después de la llegada de Phoenix comenzaron a llegar las primeras imágenes tomadas por el artefacto. Con ellas, los ingenieros pudieron comprobar que los paneles solares, esenciales para la provisión de energía de la sonda, se habían desplegado correctamente. Si se hubiese producido un fallo en esta delicada operación, las baterías de Phoenix sólo le habrían permitido trabajar durante poco más de 30 horas.
Una de las primeras tareas de la sonda será emplear su cámara estereoscópica para tomar una panorámica de 360º en torno al lugar de aterrizaje (hoy se habrán completado los primeros 120º). Con estas imágenes se creará un modelo en tres dimensiones que servirá para guiar el brazo robótico hacia los lugares donde se pretende que excave.
En los próximos días se completarán los test para cerciorarse de que la sonda se encuentra en perfecto estado y comenzará una misión de tres meses en la que, por primera vez, se analizará el agua helada de Marte. “Vemos la ausencia de rocas que esperábamos, los polígonos que se veían desde el espacio, no vemos hielo en la superficie, pero creemos que lo veremos bajo ella. Tiene muy buena pinta”, dijo en una primera e informal evaluación el investigador principal de la misión, Peter Smith.
Varias sondas han encontrado ya evidencias de que el agua fluyó algún día sobre el planeta, pero de aquello hace ya mucho tiempo. Hoy, sobre la superficie de Marte sólo hay agua en los polos, donde se encuentra congelada. Desde 2002, gracias a las imágenes tomadas por la sonda Mars Odyssey, se sabe que hay grandes cantidades de agua helada justo bajo la superficie del polo norte del planeta. “Entre el 70% y el 80% del metro superior de la superficie es hielo”, ha afirmado Smith. Sobre ese hielo está posada ahora la nueva sonda y, en breve, comenzará a arañar la superficie con su brazo robótico para tomar muestras que analizar.
El origen de la gran cantidad de hielo detectada por Mars Odyssey es uno de los misterios que Phoenix puede ayudar a resolver. Algunas teorías indican que puede tratarse de los restos de un mar que ocupaba el norte del planeta hace millones de años, cuando gozaba de un clima más templado. Una estación meteorológica completará la información que se obtenga del hielo para tratar de reconstruir la historia del agua líquida de Marte, que pudo existir en el polo norte del planeta hasta hace –sólo– 100.000 años.
Tras el agua, la vida
Y detrás del agua, se buscará la vida. Los científicos se preguntan si es posible que en los últimos dos millones de años existiera en el ártico marciano una zona húmeda, con agua líquida, que pudo ser habitable. Como explica la NASA justificando la misión, “descubrimientos recientes han mostrado que la vida puede existir en las condiciones más extremas.
De hecho”, añade el organismo, “es posible que las esporas bacterianas pueden permanecer en estado de hibernación en condiciones de frío y sequedad extremas y sin aire durante millones de años para volver a activarse cuando las condiciones vuelven a ser favorables”. Este tipo de vida microbiana podría existir en el ártico marciano, retornando a la vida cada 100.000 años cuando las condiciones climáticas permitiesen la existencia de agua líquida y el suelo del norte marciano se tornase habitable.
Los equipos científicos a bordo de Phoenix no están preparados para detectar vida presente o pasada en Marte, pero el hallazgo de elementos orgánicos que la hayan hecho posible daría un nuevo impulso a la búsqueda de vida sobre un planeta que, en este sentido, ha prometido más de lo que ha dado. Las respuestas empezarán a llegar en las próximas semanas.
La sonda buscará indicios de vida 
1. Estudiará la historia del agua sobre el planeta
La ‘Mars Phoenix Lander’ (en la imagen suspendida de su paracaídas durante su entrada en la atmósfera marciana), es la primera misión a Marte que ha aterrizado en uno de sus polos. El vicedirector del Centro de Astrobiología del Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial (INTA), Javier Gómez Elvira, explica que éste es uno de los sitios del planeta “donde se espera que haya agua congelada en el subsuelo”. Los equipos de la sonda permitirán tomar muestras del hielo para estudiar cuál ha sido la historia del agua marciana y observar si en el suelo hay moléculas de elementos como el fósforo, el carbono o el hierro, claves para la vida . Se trata de comprobar si Marte fue habitable en el pasado o si lo es hoy. También se estudiará la historia del clima del planeta.
2. Heredera de la ‘Mars Polar Lander’
La misión que llegó el lunes a Marte era heredera de la ‘Mars Polar Lander’, con la que se perdió contacto tras entrar en la atmósfera marciana en 1999. El diseño de aquella sonda permitió que la nueva misión tuviese un coste reducido (en torno a los 288 millones de euros).
3. Primer aterrizaje con propulsores en 32 años
Desde que las dos sondas ‘Viking’ llegaron a Marte en los 70, ningún artefacto había realizado un aterrizaje suave sobre el planeta rojo. Otras misiones que tuvieron éxito como ‘Pathfinder’ o los exploradores ‘Spirit’ y ‘Opportunity’ llegaron protegidas por airbags rebotando contra el suelo marciano. El sistema de los propulsores se considera necesario para llevar a otros planetas sondas de mayor tamaño y, por supuesto, para un hipotético viaje tripulado.
http://www.publico.es/ciencias/118900/marte/marciano/nasa/sondaespacial.
La Mars Phoenix Lander fotografiada en su descenso a Marte:La sonda Mars Reconnaissance Orbiter tomó una imagen de la última sonda en posarse sobre la superficie marciana

La sonda Mars Reconnaissance Orbiter logró fotografiar desde la órbita del planeta rojo a la Mars Phoenix Lander durante su descenso hacia la superficie marciana. En la imagen, tomada su cámara de alta resolución HiRISE, se puede ver a Phoenix suspendida del paracaidas en su llegada a Marte del pasado día 25.
Cómo seguir las crónicas marcianas de la Phoenix por internet
- ¿Quieres agregarte el Twitter oficial de la sonda? ¿Y bajar un ‘widget’ con el tiempo de Marte?
Poco antes de las dos de la mañana del lunes, hora española, un extraño objeto ovalado atravesaba la atmósfera de Marte a 21.000 kilómetros por hora hasta posarse sobre su polvorienta superficie. La sonda Phoenix, tras 10 meses de viaje, acababa de aterrizar y, la hazaña la han celebrado hasta en Second Life. En 1976, cuando las sondas Viking enviaban las primeras imágenes de la superficie del planeta rojo, el mundo descubría asombrado Marte a través de la televisión y los periódicos. Hoy, la fascinación por la exploración del espacio se ha trasladado a internet.

Desde 1960 hemos enviado 39 sondas a Marte, algunas para establecerse en su órbita y otras para posarse en superficie (con más o menos fortuna). Pero la fascinación por la exploración del espacio no termina en el cuarto planeta. Actualmente hay decenas de sondas espaciales surcando el espacio. Las más veteranas son las Voyager, que fueron lanzadas hace más de 30 años y siguen enviando información desde los límites del Sistema Solar. Por su parte, la New Horizons avanza veloz pero en silencio hacia su destino: el misterioso Plutón, al que fotografiará en 2015.
Hoy, al contrario de lo que sucedía en la guerra fría, la información sobre las misiones espaciales es muy abundante, sobre todo en el caso de las misiones de la Nasa y la ESA (en la que participa España). Seguir una misión espacial en vivo a través de internet es posible, sobre todo en el caso de las de la agencia estadounidense. La Nasa, consciente de que la publicidad es vital para su financiación, dispone de un portal cuya tecnología 2.0 es de lo más avanzado de la red.
Cómo seguir la misión Phoenix
La Nasa dispone de una web para cada una de sus misiones. Entre lo más atractivo del sitio de la Nasa sobre Phoenix se encuentra el poder descargar en alta resolución las imágenes de la cámara panorámica que incorpora el aparato, algo verdaderamente recomendable. La sección de vídeos muestra infografías muy buenas sobre el viaje de la sonda y su complicado aterrizaje. Por otra parte, también hay una interesante sección de Podcast.
Desde la página oficial de Phoenix se puede acceder al twitter de la misión, a la cuenta en Facebook del laboratorio, a los blogs del equipo, o conseguir un widget para OSX para conocer el tiempo que hace en Marte. Finalmente, el JPL (Laboratorio de Propulsión a Chorro) también dispone su propia web de la misión, la fuente de información más inmediata sobre la misma. Por si todo esto es poco la Nasa además dispone de un mini portal sobre Marte. En él es posible encontrar abundante información sobre el planeta rojo, sobre las misiones que han llegado a él, y sobre las que están por llegar; como el Mars Science Laboratory (un robot del tamaño de un Mini Cooper que llegará a Marte en los próximos años).
Si nos desespera consultar tanta información en inglés en sondasespaciales.com se da una cobertura en castellano excelente de la Phoenix y otras misiones. Los responsables de esta página, que organizaron la histórica charla de Neil Amstrong en la Campus Party 2005, publican artículos propios sobre todas las misiones activas de exploración espacial, pero también recursos excelentes como bibliotecas de recursos en Google Earth, algunas de elaboración propia; o información en tiempo real sobre el estado del Sistema Solar. Ante eventos como el del aterrizaje del Phoenix no dudan en hacer un seguimiento en directo.
También cabe citar al portal Astroseti, un proyecto en el que sus colaboradores traducen desinteresadamente al castellano una gran variedad de artículos sobre astronomía y ciencia en general, muchos de ellos procedentes de la web de la Nasa.
Foto: Una de las primeras imágenes de la Phoenix (NASA).
http://www.soitu.es/soitu/2008/05/27/vidadigital/1211882001_831856.html
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1 comentario
22 Junio 2008 a las 1:35
QUIERO PERTENECER A LA NASA COMO TRIPULANTE PARA LAS MISIONES QUE SE ENVIEN EN EL FUTURO
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